Necochea y Quequén amanecieron sacudidas por un megaoperativo policial que dejó al descubierto una seguidilla de robos que tenía en vilo a vecinos de distintos barrios. Con nueve allanamientos simultáneos y decenas de efectivos desplegados, la Policía avanzó sobre un grupo de jóvenes sospechados de estar detrás de al menos 31 delitos, entre ellos robos agravados, hurtos y sustracción de motos. La investigación explotó luego del robo de una Honda XR 190 ocurrido días atrás en un edificio de calle 89, episodio que habría destapado una trama mucho más grande.
El operativo, coordinado por la fiscalía local y fuerzas especiales llegadas incluso desde otras ciudades, terminó con secuestros de bicicletas de alta gama, celulares, herramientas utilizadas para forzar cerraduras y prendas que habrían sido usadas durante los golpes. Las pistas surgieron tras un minucioso análisis de cámaras de seguridad, movimientos en redes sociales y seguimientos realizados durante semanas. Fuentes cercanas a la causa aseguran que algunos de los implicados exhibían en internet elementos robados sin imaginar que estaban siendo observados.
Pero el escándalo no terminó ahí. En uno de los domicilios allanados, los efectivos encontraron cogollos de marihuana y se abrió además una causa vinculada a estupefacientes. Entre los objetos recuperados aparecieron bicicletas Venzo, Atix, Ghepard y Roller denunciadas como robadas en distintos puntos de la ciudad. Aunque siete de los procedimientos dieron resultado positivo, la Justicia ahora busca determinar si hay más integrantes involucrados en esta presunta banda que sembró preocupación en Necochea y Quequén durante los últimos meses.