La interna radical en Necochea empezó a recalentar el clima político local tras el desembarco de la nueva conducción de la UCR, que ya comenzó a mover fichas puertas adentro mientras busca mostrar una imagen de unidad. En una reunión cargada de tensión política y negociaciones silenciosas, los nuevos referentes del partido se sentaron cara a cara con las autoridades salientes para iniciar la transición de poder en uno de los espacios históricos de la ciudad. El encuentro reunió a dirigentes de peso y dejó en claro que el radicalismo quiere volver a tener protagonismo en medio de un escenario cada vez más convulsionado.
Detrás de los discursos sobre “consenso” y “modernización”, en el partido centenario saben que atraviesan una etapa clave para evitar nuevas fracturas internas. La conducción entrante, encabezada políticamente por figuras históricas del radicalismo local, busca recuperar presencia territorial y volver a seducir a afiliados que en los últimos años se alejaron desencantados. Según trascendió, durante la reunión se discutieron estrategias electorales, armado político y el futuro rol que tendrá la UCR en la pelea por el poder en Necochea y Quequén.
Pero la movida no quedó solamente en los pasillos partidarios. Como primer gesto político fuerte, el radicalismo local decidió convocar a militantes y dirigentes a sumarse a la marcha federal universitaria de este martes en el puente colgante de Quequén. La movilización, impulsada a nivel nacional en defensa de la universidad pública, promete convertirse en un nuevo termómetro político en la ciudad, mientras distintos sectores comienzan a posicionarse de cara a los meses que vienen.