El inicio de la semana llegó con un fuerte sacudón en el sistema educativo: gremios docentes se sumaron al paro convocado en el marco del 8M y este lunes varias escuelas amanecieron prácticamente vacías. La medida de fuerza, impulsada por sindicatos con fuerte presencia en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, dejó a miles de estudiantes sin clases y reavivó el conflicto que atraviesa el sector educativo.
Lo más llamativo es que la huelga se ratificó incluso después de que los gremios aceptaran un aumento salarial del 9%, lo que encendió aún más la polémica. Desde las organizaciones sindicales aseguraron que el paro no responde únicamente a la cuestión salarial, sino también al rechazo a la decisión de declarar a la educación como servicio esencial y a las reformas impulsadas por el Gobierno nacional.
Mientras tanto, distintas agrupaciones sindicales y movimientos sociales convocaron a movilizaciones y actos en el centro de la Ciudad, donde planean concentrarse para protestar contra las políticas económicas y educativas actuales. La jornada de paro vuelve a tensar el inicio del ciclo lectivo y deja en evidencia un escenario cada vez más caliente entre gremios, gobierno y miles de familias que esperan que las aulas vuelvan a funcionar con normalidad.