Milei mueve las fichas de la Justicia y desata una feroz guerra interna en la Casa Rosada

En un movimiento que sacudió los pasillos del poder en Buenos Aires, el presidente Javier Milei ejecutó una jugada explosiva dentro de su propio gobierno al reorganizar el control de la Justicia y desplazar a figuras clave del círculo presidencial. La llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia marca un giro pragmático que busca sellar acuerdos con los sectores más poderosos del sistema judicial mientras se redefine la batalla interna entre los bandos que rodean al mandatario libertario.

Detrás de esta maniobra se esconde una intensa lucha por el poder dentro del oficialismo. Karina Milei, hermana del presidente y figura central del armado político, habría tomado el control de las decisiones estratégicas que terminaron desplazando a hombres cercanos al asesor Santiago Caputo de los engranajes clave del sistema judicial. En los tribunales federales y en los despachos políticos se habla de un reacomodamiento brutal que podría definir quién controla los resortes judiciales durante los próximos años.

Mientras tanto, en el tablero político nacional se multiplican las especulaciones: ¿es un intento de blindar al gobierno frente a futuras tormentas judiciales o una ofensiva para dominar el sistema desde adentro? Con gobernadores aliados, reformas en marcha y una oposición todavía fragmentada, Milei parece decidido a consolidar poder al estilo de los viejos caudillos políticos. Pero en la trastienda del poder ya murmuran que esta jugada podría desatar una guerra aún mayor en la cúpula libertaria.