Un verdadero sismo sacude a la cúpula del fútbol argentino después de que el organismo de control societario solicitara la designación de veedores en la AFA para revisar documentación contable y financiera que, según denuncian, no fue entregada. La medida apunta a investigar presuntas irregularidades en balances, operaciones económicas y vínculos comerciales que ahora quedan bajo la lupa oficial.
El pedido incluye el análisis de estados contables, contratos, relaciones con empresas vinculadas a la comercialización de derechos y hasta el proceso de creación de la universidad impulsada por la entidad, en un escenario que amenaza con abrir una caja de Pandora sobre el manejo de los fondos del fútbol. Desde el entorno de la conducción respondieron que se trata de un intento de presión y defendieron la legalidad de su administración.
Mientras el Ministerio de Justicia define si avanza con la veeduría, el clima se vuelve cada vez más tenso y no se descarta que la disputa termine en los tribunales. La investigación podría extenderse durante meses y derivar en nuevas medidas si se detectan irregularidades, en lo que ya muchos describen como uno de los capítulos más explosivos en la historia reciente de la dirigencia futbolística.