Desde este miércoles, moverse entre Necochea y Quequén cuesta más y el malestar no tardó en sentirse. Mientras los usuarios hacen cuentas para llegar a fin de mes, el nuevo ajuste del transporte entró en vigencia a primera hora, encendiendo críticas por un servicio que muchos consideran caro y lejos de mejorar.
El aumento —que ronda el 4%— impacta en todas las líneas que cruzan el distrito y vuelve a poner el foco en el sistema de colectivos, operado por las empresas locales que conectan ambas ciudades a diario. Desde el Municipio argumentan que la suba responde a la actualización periódica por el alza de costos como combustible, mantenimiento y salarios, pero para los pasajeros la explicación no alcanza.
Con el nuevo cuadro tarifario ya en marcha, también siguen vigentes los descuentos para sectores específicos, aunque la sensación general es que cada ajuste suma presión sobre trabajadores y familias que dependen del colectivo para todo. En la calle, la pregunta se repite: ¿hasta cuándo seguirán los aumentos sin mejoras visibles en el servicio?