La llegada de Axel Kicillof este jueves a Quequén no es una visita más de verano: es una postal política cuidadosamente armada junto al intendente Arturo Rojas, su principal aliado en Necochea. En medio de la temporada y con el país convulsionado, el gobernador bonaerense pisa fuerte en territorio clave, respaldado por un jefe comunal que juega abiertamente en su mismo equipo y que vuelve a mostrarse alineado sin matices con la estrategia provincial.
El vínculo entre Rojas y Kicillof ya no se esconde ni se disimula. Tras compartir actos, recorridas y gestos políticos en las últimas semanas, la nueva Conferencia de Verano aparece como otro capítulo de una sociedad que mezcla gestión, discurso y armado electoral. Mientras el gobernador refuerza su perfil opositor a Javier Milei, el intendente necochense se consolida como uno de los engranajes locales del proyecto bonaerense, acompañando cada movimiento y replicando el mensaje desde el distrito.
Con Quequén como escenario y el puerto como telón de fondo, la dupla busca marcar territorio y enviar una señal clara: la provincia y el municipio juegan en tándem. Aunque no se esperan anuncios rimbombantes, el verdadero mensaje es político y queda a la vista: Rojas y Kicillof avanzan juntos, fortalecen su alianza y convierten cada visita en una demostración de poder en la costa, mientras el calendario electoral empieza a correr y el 2027 ya asoma en el horizonte.