ORDEN Y TRANSPARENCIA: EL GOBIERNO TOMA EL CONTROL DEL INDEC Y AVANZA HACIA ESTADÍSTICAS REALES

El recambio en el INDEC marcó un punto de inflexión: con la salida de Marco Lavagna, el Gobierno decidió poner fin a años de parches metodológicos y avanzar hacia mediciones modernas, claras y alineadas con los estándares internacionales. La decisión de revisar a fondo el IPC busca un solo objetivo: decir la verdad sobre la inflación, sin maquillajes ni atajos políticos.

Bajo la conducción del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo, la Casa Rosada optó por la prudencia técnica antes que el apuro electoral. El mensaje fue contundente: mejor demorar una publicación que lanzar índices sin consenso y sin credibilidad. En paralelo, se abrió la puerta a una actualización integral de salarios, pobreza y vivienda, para reflejar con mayor precisión la realidad económica de los argentinos.

El desafío ahora queda en manos del nuevo titular del organismo, Pedro Lines, quien llega con la misión de ordenar, modernizar y blindar al INDEC de la política partidaria. Con reformas metodológicas en marcha y apoyo del Gobierno nacional, la apuesta es clara: estadísticas confiables, reglas claras y un Estado que deje de mentir con los números para empezar a reconstruir la confianza perdida.