HORA DE LA VERDAD: EL IPC DE ENERO SALE A LA LUZ ENTRE INTERNAS, SOSPECHAS Y UN PISO QUE SUPERA EL 2%

Este martes, cuando el Indec destape el primer número de inflación de 2026, no solo se conocerá un dato económico: se abre una caja de Pandora. Con la salida de Marco Lavagna aún fresca y la fórmula del IPC en pausa, el organismo publica el índice de enero bajo un clima de transición caliente y con las consultoras privadas marcando un veredicto inquietante: la inflación vuelve a ubicarse por encima del 2% y amenaza con romper el relato de calma.

Las estimaciones privadas ya encendieron las alarmas y apuntan a un enemigo conocido: los alimentos y los precios regulados. Carne, bebidas, tarifas y góndolas empujaron el promedio mensual, con proyecciones que van del 2,2% al 2,8%, según quién mida. Aunque algunos relevamientos detectaron una leve desaceleración hacia fin de mes, el balance general muestra subas parejas y persistentes, sin un freno claro en los productos básicos que golpean directo al bolsillo.

El dato de la Ciudad de Buenos Aires, que marcó un 3,1% en enero, terminó de sembrar inquietud y funciona como anticipo del escenario nacional. Mientras los analistas patean hacia adelante la posibilidad de perforar el 2% recién para el segundo trimestre, el arranque del año deja un mensaje incómodo: la inflación sigue viva, se mueve en silencio y vuelve a instalar la pregunta que nadie quiere escuchar… ¿se terminó realmente la tregua de los precios o fue solo una ilusión estadística?