Sacudón institucional en el estratégico Puerto Quequén: asumió un nuevo jefe en la Prefectura y el recambio no pasó desapercibido. El prefecto principal Luis Emilio Gómez tomó el control de la dependencia en un acto cargado de formalidad, uniformes impecables y mensajes hacia adentro y hacia afuera. Reemplaza a Fernando Rodríguez, quien deja el cargo tras dos años al frente del puerto y parte rumbo a funciones nacionales. La ceremonia fue encabezada por autoridades superiores de la fuerza, marcando un cambio que muchos consideran clave para uno de los puntos marítimos más calientes del país.
Gómez, con pasado en inteligencia criminal, no ocultó su emoción, pero dejó en claro que no llega para improvisar. “La idea es continuar la línea de trabajo”, deslizó, aunque puertas adentro el mensaje suena a control reforzado y coordinación total con el entramado portuario. El nuevo jefe ya conoce la zona y aseguró que buscará trabajar codo a codo con autoridades municipales, judiciales y el Consorcio del puerto. En tiempos donde la seguridad marítima está bajo la lupa, la expectativa es máxima.
Por su parte, Rodríguez se despidió con tono nostálgico y balance positivo, recordando que Quequén alberga uno de los puertos más profundos del país y pieza clave del comercio exterior. Habló de metas cumplidas, controles reforzados y objetivos alcanzados, aunque ahora la vara quedó alta para su sucesor. En un puerto donde cada decisión impacta en millones, el cambio de mando no es un simple trámite: es una jugada estratégica en el tablero marítimo argentino.