El mayor escándalo de corrupción de la historia argentina pisa hoy el Tribunal Oral Federal N°7. Con 87 imputados, entre ellos Cristina Fernández de Kirchner, Julio De Vido y un desfile de los empresarios más influyentes del país, el llamado juicio de los cuadernos pone frente a frente a la política y el poder económico. Las audiencias, transmitidas por YouTube, buscan desentrañar la supuesta red de coimas que, según la Justicia, operó durante más de una década y movió millones de dólares en efectivo, bolsos y favores.
Los números son escalofriantes: 19 exfuncionarios, 65 empresarios y 626 testigos componen un proceso judicial imposible de alojar en una sola sala. En el centro del huracán, los ocho cuadernos del chofer Oscar Centeno, de los cuales seis fueron recuperados y dos siguen desaparecidos. Allí estaría el registro minucioso de entregas de dinero vinculadas a la obra pública. El tribunal está integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con la fiscal Fabiana León como principal acusadora.
CFK llega imputada como “jefa de una asociación ilícita” y coautora de más de 200 cohechos, mientras De Vido, Baratta y López enfrentan cargos por organización, coimas y dádivas. Del lado empresario, nombres como Roggio, Calcaterra, Pescarmona y Loson completan el tablero. Algunos ya se acogieron a la figura del “arrepentido” para reducir condenas. Durante el primer mes, el juicio se dedicará a leer los requerimientos y repasar las imputaciones, antes de avanzar con las declaraciones. Argentina vuelve a mirar a Comodoro Py: un escenario donde se mezclan la política, el dinero y la historia reciente del país.