La calma invadió el Parque Miguel Lillo este fin de semana, cuando casi mil personas se reunieron en el XXI Retiro Internacional de Yoga y Meditación. Entre mantras, silencio y naturaleza, el intendente Arturo Rojas dio la bienvenida a los visitantes que llegaron desde todo el país y el extranjero para convertir a Necochea en el epicentro espiritual de Sudamérica.
El encuentro, organizado por la Escuela Central de Natha Yoga, lleva más de veinte años reuniendo a practicantes, instructores y maestros que buscan algo más que una simple experiencia: tres días de desconexión del ruido urbano y conexión profunda con la naturaleza. “Este parque es el escenario perfecto para encontrar equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu”, destacó Rojas ante un público que escuchaba en total serenidad.
Durante el evento, las 640 hectáreas del parque se transformaron en un santuario al aire libre. Clases al amanecer, talleres, charlas y meditación colectiva marcaron una cita ya legendaria en el calendario espiritual. Necochea volvió a demostrar que no solo es mar y arena: también puede ser el refugio perfecto para reencontrarse con uno mismo.