A doce meses de la tragedia que dejó a toda Necochea con el corazón en la boca, la Justicia decidió avanzar y llevar a juicio al joven que atropelló y causó la muerte de Mónica Nielsen, de 62 años, en la fatídica esquina de 26 y 57. La fiscal del fuero juvenil pidió formalmente que el caso se debata en un juicio oral, en medio de una comunidad que aún no logra cerrar la herida.
El conductor tenía apenas 17 años cuando ocurrió el impacto mortal y, aunque hoy ya es mayor de edad, deberá enfrentar el proceso bajo la órbita penal juvenil. La causa, encuadrada como homicidio culposo, se apoya en pericias, reconstrucciones y testimonios que —según la acusación— alcanzan para sentarlo frente a los jueces y revivir una escena que todavía estremece a los vecinos.
Mientras tanto, el reclamo de la familia sigue resonando con fuerza: piden justicia y respuestas por una muerte que volvió a poner bajo la lupa la seguridad vial y el acceso de adolescentes al volante. En las calles, el recuerdo de Mónica sigue vivo… y el juicio promete reabrir un debate que muchos consideran pendiente y urgente.