DÍA D EN EL SENADO: “LA REFORMA DEL SIGLO” DESATA GUERRA POLÍTICA Y TENSIÓN EN LAS CALLES

Argentina vive una jornada explosiva en el Senado, donde el Gobierno libra su primera gran batalla legislativa del año con la polémica reforma laboral. Desde temprano, el clima es de máxima tensión: negociaciones contrarreloj, presiones cruzadas y advertencias de movilización en las calles. Patricia Bullrich no dudó en subir la apuesta y la definió como “la reforma más importante en los últimos 50 años de la historia argentina”, asegurando que ningún otro gobierno democrático se animó a ir tan lejos.

Pero detrás del discurso épico hubo concesiones. El Ejecutivo tuvo que aceptar más de 20 modificaciones para llegar con los votos necesarios, cediendo ante reclamos de gobernadores y también ante sectores sindicales. Se garantizó que no habrá cambios en el Impuesto a las Ganancias coparticipable y se mantuvieron aportes clave para las obras sociales, en un delicado equilibrio para evitar una derrota parlamentaria. Desde el oficialismo defendieron la estrategia sin rodeos: “Las votaciones son para ganar”, dispararon, dejando en claro que el objetivo es que la ley vea la luz, aunque el texto no sea idéntico al original.

Mientras tanto, la oposición dialoguista como la UCR y el PRO adelantó su respaldo, aunque marcando límites y condiciones. Afuera del Congreso, gremios y organizaciones preparan protestas que prometen calentar aún más el escenario. El oficialismo apuesta a que la reforma sea la llave para “dinamizar el empleo” y terminar con la llamada industria del juicio; los críticos advierten que podría abrir una nueva etapa de conflicto laboral. La sesión arranca a las 11, pero el verdadero veredicto se juega entre votos ajustados, discursos encendidos y una calle que no piensa quedarse en silencio.