Un allanamiento que parecía rutina terminó en un giro digno de un thriller policial en Necochea. Personal de la Comisaría Primera irrumpió en una vivienda de calle 89 al 3700 mientras investigaban un simple hurto en un kiosco… y se encontraron con algo mucho más pesado: una pistola calibre 22, tiro a tiro, escondida en la casa y en manos de una mujer que no tenía un solo papel para justificarla.
Según fuentes policiales, todo empezó días atrás cuando la empleada de un kiosco de avenida 59 y 44 denunció que un sujeto le había robado dinero y un celular. Lo que siguió fue una cadena de pesquisas, indicios y movimientos silenciosos que terminó con un “allanamiento positivo”: arma secuestrada, pruebas recolectadas y una mujer esposada por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil.
La detenida fue trasladada a la seccional, donde quedó a disposición de la UFI Nº 30. Ahora, será el fiscal Carlos Larrarte quien decida el próximo capítulo de esta historia. Mientras tanto, el arma incautada descansa bajo custodia policial… y la investigación por el hurto original continúa, porque en Necochea cada caso parece esconder uno más grande.