Las calles bonaerenses se pondrán más caras que nunca para los que pisan de más el acelerador o desafían los semáforos en rojo. Desde noviembre, el Gobierno provincial aplicará un aumento de hasta 6,5% en las multas de tránsito, ajustando los valores según la nueva escala de la Unidad Fija (UF), que ahora deja sanciones de más de $1,7 millones para los conductores más rebeldes.
Con esta actualización, pasar un semáforo en rojo, conducir sin VTV, o manejar sin seguro puede costar una fortuna. Las cifras van desde los $85.550 por mal estacionamiento, hasta $2.053.200 si alguien se niega a soplar el alcoholímetro. Todo dependerá de la infracción, pero lo cierto es que cualquier descuido podría vaciar bolsillos y dejar sin aliento a más de uno.
El Ejecutivo bonaerense busca poner orden en las rutas y calles, reforzando los controles y endureciendo las penas para frenar los accidentes. En medio de la inflación y los aumentos de combustibles, las nuevas tarifas de tránsito llegan como otro golpe al bolsillo, pero esta vez, con la excusa de salvar vidas.